Trump y una amenaza directa al suministro vital
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica contra Teherán al advertir que ordenará la destrucción de la infraestructura estratégica que aún permanece en pie si no se reabre de inmediato el Estrecho de Ormuz.
En una declaración contundente desde el Despacho Oval, el mandatario estadounidense señaló que la paciencia de Washington se ha agotado y que las consecuencias para el régimen iraní serán «inmediatas y devastadoras». Trump hizo especial hincapié en un objetivo crítico: la red de plantas desalinizadoras que abastecen de agua potable a gran parte de la población y la industria del país.
«Irán está jugando un juego muy peligroso al bloquear el comercio global. Si no abren ese Estrecho ahora mismo, daremos la orden de desmantelar pieza por pieza sus plantas desalinizadoras», advirtió el presidente. «Sin agua, su economía no solo se detendrá, sino que colapsará por completo. Es una infraestructura que ellos necesitan para sobrevivir, y nosotros sabemos exactamente dónde está cada una de ellas».
Objetivos estratégicos en la mira
Según fuentes cercanas a la administración, el Pentágono ya habría identificado los complejos de desalinización más importantes a lo largo de la costa del Golfo Pérsico. La estrategia busca golpear el punto más vulnerable de la logística iraní:
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Parálisis total: La destrucción de estas plantas dejaría a las principales ciudades costeras y centros industriales sin acceso a recursos hídricos básicos en cuestión de días.
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Presión máxima: Al enfocarse en el agua potable, EE. UU. busca forzar una capitulación rápida sin necesidad de una invasión terrestre a gran escala.
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Infraestructura irremplazable: Trump subrayó que estas instalaciones son «tecnología costosa que no podrán reconstruir bajo el peso de nuestras sanciones».
Tensión en el Golfo
El mandatario cerró su intervención con una advertencia final, asegurando que Estados Unidos no permitirá que la economía mundial sea «secuestrada» por las acciones de Teherán. Mientras tanto, la presencia de la Quinta Flota en la región se mantiene en estado de alerta máxima, a la espera de una señal de apertura en la vía marítima más importante para el petróleo mundial.










