Argentina ratifica alianza con EE.UU. e Israel y abandona la neutralidad ante Irán
En una contundente definición de la política exterior de la administración de Javier Milei, el canciller Pablo Quirno reafirmó el alineamiento estratégico del país con las potencias occidentales. Bajo la premisa de que «Argentina no será neutral ante el terrorismo internacional», el funcionario validó la postura frente al conflicto en Medio Oriente y señaló directamente a Teherán.
Adiós a la neutralidad: «Un régimen de 47 años»
Quirno fue tajante al calificar a Irán como un «régimen terrorista» y recordó la herida histórica del país: los atentados a la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994). Con este argumento, el canciller desestimó las críticas que sugieren que un alineamiento tan explícito aumenta la vulnerabilidad de Argentina.
«Argentina ya sufrió dos atentados sin estar alineada de un lado o del otro», sentenció, sugiriendo que la neutralidad del pasado no garantizó la seguridad nacional.
Los pilares de la nueva doctrina exterior
Según el jefe de la diplomacia argentina, la política actual no es un capricho ideológico, sino una defensa de los valores fundamentales de Occidente:
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Libertad individual.
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Derecho a la vida.
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Propiedad privada.
Además, advirtió sobre la expansión de la capacidad bélica iraní, mencionando el reciente lanzamiento de un misil hacia la isla Diego García. Según Quirno, esto demuestra que la amenaza de Irán ya alcanza potencialmente a Europa, lo que obliga a la comunidad internacional —incluida Argentina— a dejar la indiferencia.
Defensa y Justicia: Del sistema militar al caso YPF
La nota informativa también destaca dos frentes críticos de la gestión:
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Capacidad de Defensa: Aunque no descartó profundizar el apoyo logístico o estratégico a sus aliados, Quirno reconoció que el sistema de defensa argentino se encuentra «diezmado» tras décadas de desinversión, lo que condiciona el alcance real de cualquier cooperación militar.
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El Litigio por YPF: El canciller vinculó la credibilidad internacional lograda con el respaldo recibido por Estados Unidos en los tribunales. Aprovechó para lanzar una dura crítica a la gestión de Axel Kicillof por la expropiación de 2012, calificándola como una «violación al derecho de propiedad» que todavía ahuyenta inversiones.
Conclusión: Un país que «hizo los deberes»
Para Quirno, el respaldo de las potencias no es casualidad, sino el resultado de un cambio de rumbo económico y una apertura al mercado global. Argentina busca reinsertarse en el orden mundial no como un observador pasivo, sino como un socio activo de los valores occidentales.










