Europa necesita energía para subsistir, y no la tiene
La crisis energética en Europa no es solo una cuestión de facturas de luz caras. Según el empresario Martín Varsavsky, referente tecnológico y muy cercano al gobierno de Javier Milei, el Viejo Continente está atravesando un «suicidio energético» provocado por decisiones ideológicas que lo han dejado vulnerable ante conflictos globales y fuera de la carrera por la Inteligencia Artificial (IA).
En su reciente análisis para Infobae, Varsavsky desglosa cómo la prohibición del fracking, el desmantelamiento de centrales nucleares y la dependencia de los renovables intermitentes han creado un escenario crítico.
El error de cálculo: adiós a la soberanía energética
Durante las últimas dos décadas, Europa apostó por un modelo de «virtuosidad» ambiental. Sin embargo, Varsavsky señala que los resultados han sido catastróficos:
Cierre de nucleares: Países como Alemania, Bélgica y Suiza apagaron centrales que generaban energía limpia, barata y constante.
Prohibición del fracking: Se ignoraron las reservas propias de gas en el subsuelo europeo y en el Mar del Norte.
Dependencia externa: Europa pasó de depender del gas ruso a depender del gas licuado (más caro) y de baterías chinas para sostener sus parques eólicos y solares.
El costo humano: ola de calor y falta de refrigeración
Uno de los puntos más polémicos de la columna es la comparación entre Estados Unidos y Europa respecto a las muertes por calor. Varsavsky sostiene que el cambio climático es una realidad, pero la solución es tecnológica: el aire acondicionado.
En EEUU, el 90% de los hogares tiene aire acondicionado; en Francia, solo el 5%.
¿La razón? El costo de la electricidad en Europa es el doble o triple que en suelo estadounidense.
Resultado: Mientras EE. UU. registra cientos de muertes anuales por calor, Europa cuenta decenas de miles.
Sin energía no hay Inteligencia Artificial
Para Varsavsky, el problema más grave es que Europa se está autoexcluyendo de la nueva economía digital. La IA no es solo software; es, por sobre todo, consumo masivo de energía.
- Los centros de datos de Google, OpenAI o Anthropic requieren energía abundante, barata y fiable (24/7). Al haber renunciado a la energía nuclear y al gas barato, Europa no puede competir:
- Capacidad instalada: El estado de Virginia (EE. UU.) tiene más capacidad de centros de datos que toda Europa.
- Procesamiento: Cuando un europeo usa ChatGPT, la respuesta se procesa en Texas o Virginia, no en suelo europeo.
- El dato: Estados Unidos opera 87 centros de datos de IA avanzada. Europa entera solo tiene 6.
¿Un continente rezagado?
La tesis de Varsavsky es clara: Europa se suicidó energéticamente justo cuando la energía dejó de ser un recurso industrial para convertirse en el recurso cognitivo más importante de la historia. Sin una revisión profunda de sus políticas energéticas, el continente corre el riesgo de convertirse en un mero consumidor de tecnología extranjera, incapaz de proteger a sus ciudadanos y de liderar la revolución de la IA.
La palabra del primer ministro de Hungría
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha publicado este domingo un mensaje en las redes sociales con un desfavorable pronóstico para la Unión Europa. «Lo que se avecina golpeará duramente a Europa. Sin energía, no hay economía», escribió en X.
Orbán advirtió que, «sin una economía que funcione, todo está en riesgo». «Europa necesita energía. De cualquier fuente. Es hora de redefinir nuestras prioridades», subrayó. En su publicación, el líder húngaro afirmó que su país «se ha convertido, en los últimos veinte años, en un referente en gestión de crisis», ya que supo afrontar exitosamente y al mismo tiempo «una crisis financiera, una crisis migratoria y una crisis energética».
«Lo que se avecina, sin embargo, será difícil de soportar incluso para nosotros. Pronto Europa se verá afectada simultáneamente por una crisis energética seguida de una crisis financiera», alertó, haciendo hincapié en que Europa está frente a una seria escasez de energía, petróleo y combustible.
«Si no hay energía, la economía se detiene. Si la economía se detiene, todo está en riesgo. Desde el estallido de la guerra con Irán, el precio del gas natural ha subido un 70% y el del petróleo crudo un 60% en Europa. Todo el mundo sabe que en tal situación solo importa una cosa: tiene que haber energía, de donde sea, tiene que haber energía», reiteró.
Sus palabras tuvieron lugar tras el hallazgo en Serbia de artefactos explosivos cerca del gasoducto BalkanStream, una extensión del TurkStream, que transporta gas ruso a través de Turquía a Bulgaria, Serbia y Hungría.
El presidente serbio, Aleksandar Vucic, informó este domingo que se encontraron dos mochilas cargadas de explosivos cerca del gasoducto en un tramo del norte del país, cerca de la frontera con Hungría. Vucic informó de la situación a Orbán, quien a su vez convocó una reunión de emergencia del Consejo de Defensa de su país.










