El 10 de junio de 2025, la Corte Suprema de la nación confirmó el fallo que condenó a la expresidenta a seis años de prisión e inhabilitación perpetua. Una semana después, comenzó a cumplir la pena en su domicilio de San José 1111, que desde ese día se convirtió en un desfile incesante de militantes que piden por su liberación. El mensaje de Kicillof en redes sociales: “Una enorme infamia”.